domingo, 22 de abril de 2007

Érase una vez...

... un dragón que vivía en una cueva de las montañas y se alimentaba a base de comer los animales que criaban los habitantes del pueblo del valle. Pero llegó un día en que los animales se acabaron y el monstruo ordenó que empezaría a comerse a los habitantes de ese pueblo. El rey ordenó que se hiciera un sorteo. En una olla se pusieron todos los nombres de los habitantes, incluida la familia de rey, no había excepción ninguna. Y se sacó un papel... nadie habría imaginado que saliese ese nombre... la princesa, la mismísima hija del rey. Salieron muchas personas que se ofrecían ir en lugar de la princesa, pero el rey no lo permitió, es lo que había acordado y aunque hubiese salido su hija no cambiarían las leyes.
La princesa se presentó en la cueva del dragón con un vestido blanco y muerta de miedo, no podía dejar de llorar. El dragón empezaba a salir de la cueva, cuando de repente... de lejos se escuchó el ruido de un caballo corriendo. Cada vez ese sonido estaba más cercano a la cueva. La princesa se giró y vio un hermoso caballo blanco, montado por un caballero atabiado con su armadura. Este caballero era conocido como Jordi. Llegó donde estaba la princesa y sin bajarse del caballo le clavó la lanza en el corazón del dragón. Esto fue suficiente para que el monstruo cayese derrotado al suelo. En ese preciso instante, de la mezcla de la sangre y de la tierra del lugar salió una hermosa rosa roja, roja como la sangre. El caballero bajó del caballo y cogió la rosa y se la regaló a la princesa. La princesa no sabía cómo agradecerle lo que había hecho por ella.
Adaptación de la leyenda de Sant Jordi

Es una de las leyendas que más me gustan. Hay muchas versiones de la misma historia, la que os acabo de explicar es la que cuento en clase con los peques y a ellos les gusta mucho, a mi me encanta cuando son ellos los que me la explican o cuando ponen la cara de sorpresa cuando aparece el caballero.
Es una de las fiestas que más me gustan del año y me encanta pasear por las ramblas de Barcelona mirando las paradas de libros y los mil tipos de rosas que venden, a pesar de que está lleno de gente y no se puede ni caminar. No sé por qué, pero me encanta.


Que tengais tod@s una feliz Diada de Sant Jordi y felicidades a todos los Jordi, especialmente para ti...

PD: La foto de arriba, la del dragón, la hice en la playa de Sitges. Es una escultura de arena que representa la leyenda. Si haceis clic sobre ella se os abrirá en grande y vereis como en los orificios de la nariz tiene fuego. Es una pasada!








jueves, 12 de abril de 2007

La risa

Os propongo una prueba,¿sois capaces de ver este video sin reiros?